Por Bob Keefe y Jeremy Redmon/AJC

Modificado: 2:02 p.m. Martes, Septiembre 21, 2010

Ingresado: 5:11 p.m. Martes, Septiembre 14, 2010

El tema migratorio podría quitarle protagonismo a la economía, al déficit o a las guerras en Irak y Afganistán ahora que el Congreso federal retoma sesiones.

Expertos apuntan que a dos meses de las elecciones de noviembre, en las que varios congresistas se juegan sus puestos, la discusión en Washington girará en torno al debate sobre si se debe o no dar la ciudadanía estadounidense a los hijos de indocumentados.

Los congresistas republicanos de Georgia ya se han manifestado al respecto y en su mayoría están de acuerdo con que los hijos de indocumentados nacidos aquí no se consideren ciudadanos.

Es el caso del representante republicano Phil Gingrey, de Marietta, quien apoya la aprobación de una ley que elimine la ciudadanía automática por nacimiento, que es garantizada por la Enmienda 14 de la Constitución. “Hay serias preocupaciones con respecto a este asunto”, dijo Gingrey a The Atlanta Journal-Constitution.

Gingrey forma parte de los 90 miembros de la Cámara de Representantes federal coautores del Birthright Citizenship Act, una medida que busca dar solución a la controversia de la ciudadanía. Los siete representantes republicanos de Georgia se encuentran en este grupo.

Este proyecto de ley, presentado el año pasado por el ahora candidato a gobernador de Georgia Nathan Deal, busca que se cambien las leyes migratorias para exigir que los niños nacidos en EE.UU. demuestren que al menos uno de sus padres es ciudadano, residente legal o que presta servicio activo en las fuerzas militares para considerarse ciudadano.

“La política actual de darle ciudadanía automática a los hijos de extranjeros ilegales es una aplicación errónea de la Enmienda 14 y sus intenciones originales”, señaló el representante federal republicano de Athens Paul Braun, otro coautor de la medida.

Entretanto, en el Senado, varios líderes republicanos han sugerido que la Enmienda 14 es anticuada y debería ser revocada.

El senador republicano por Georgia Saxby Chambliss también cree que la ley debería ser revisada, al igual que el otro senador por el estado, el republicano Johnny Isakson.

El contendor de Isakson, Michael Thurmond, no está de acuerdo con esta posición e hizo eco de la preocupación de otros demócratas, quienes consideran que cambiar las leyes migratorias para sortear la Enmienda 14 podría ser inconstitucional.

“El Congreso no tiene autoridad para pasar leyes que restrinjan la ciudadanía estadounidense por nacimiento”, aseguró Thurmond.

Otros demócratas han dicho que el esfuerzo por cambiar las leyes de ciudadanía es una estrategia electoral de los republicanos. Dado el calendario del Congreso para lo que queda del año, es poco probable que el proyecto de Deal se discuta, según los legisladores demócratas.

“Es una estrategia de campaña típica de los republicanos –divide y triunfarás y enfrenta a las personas–, pero esta vez tiene un giro constitucional”, señaló el representante demócrata de Lithonia Hank Johnson.

(Traducción de Linda C. Pérez/MH)

¿Más o menos?

Quienes están a favor de que no se les dé la ciudadanía estadounidense a los hijos de los indocumentados alegan que esta medida ayudaría a disminuir el número de trabajadores que entran ilegalmente al país.

No obstante, un estudio del Migration Policy Institute aseguró la semana pasada que si se elimina la ciudadanía automática por nacimiento sel número de indocumentados en EE.UU. se dispararía.

Si pasara el Birthright Citizenship Act, el número de indocumentados en el país pasaría de 11 millones actualmente a 24 millones en 2050, según el grupo investigador.

Esto ocurriría porque todos los hijos de indocumentados nacidos aquí se convertirían también en indocumentados. Y si esos niños se quedan a vivir en el país y tienen hijos con personas que tampoco tienen papeles, esos niños también serían indocumentados.